José Antonio Reyes es uno de las escasos futbolistas que se hicieron realidad incluso antes de ser promesa. Casi nadie se acordará, pero Reyes debutó en Primera División un 30 de enero de 2000. Solo contaba con 16 años y medio. Se convirtió así en el jugador más joven de la historia en debutar con el Sevilla en competiciones nacionales. No sería hasta la temporada 2001/2002 cuando el utrerano ascendiera definitivamente al primer equipo sevillista.